Categoría: Ciencia-ficción

Así se pierde la guerra del tiempo, Amal El-Mohtar y Max Gladstone: Obra maestra de la «hard science fiction» contemporánea

Así se pierde la guerra del tiempo, de la poetisa Amal El-Motar y el narrador Max Gladstone, ganó Locus, Nebula y Hugo con pleno merecimiento: nos parece una de las mejores novelas de la hard science fiction contemporánea que hayamos leído en mucho tiempo. Creativamente es ambiciosa; literariamente se sostiene sin trucos y únicamente con un manejo de las claves creadoras artísticas absolutamente magistral: el lenguaje es vibrante, el ritmo se administra de una manera inteligentísima, la progresión de la trama te atrapa de principio a final, y el inicio y el cierre son absolutos e indiscutibles. Para más inri, sienta las bases de un universo que se podría expandir a partir de lo mucho que se deja en el tintero.

Teknochtitlán: 30 visiones de la ciencia-ficción mexicana, Varios autores: Una surrealista antología de ciencia-ficción mexicana

Teknochtitlán: 30 visiones de la ciencia-ficción mexicana, antología a cargo del compilador especializado Federico Schaffler, supone echar un vistazo furtivo a todos lo Méxicos posibles, desde los más inmediatos, incluso familiares, hasta los más improbables. No es una obra fácil de leer, por lo violento, e incluso incomprensible, que son algunos cambios de estilo entre narrador y narrador, por lo que, en conjunto, Teknochtitlán se siente como una nave que sufre turbulencias ocasionales.

Los Mandible. Una familia (2029- 2047), Lionel Shriver: Una distopía económica tan arriesgada como irregular

Los Mandible. Una familia (2029-2047) es una valiente distopía económica que se enfrenta con actitud, pero sin mucha idea, a los principales riesgos conocidos de esta línea temática postapocalíptica. Destaca en cuanto intento distópico, sobre todo respecto a la habilidad para describir cómo la más feroz crisis económica de los Estados Unidos va carcomiendo poco a poco los cimientos de la sociedad y, especialmente, la apacible vida burguesa de los acomodados Mandible. En cuanto a su discurso alternativo, no conseguimos percibirlo como serio, por cuanto carece de los elementos de veracidad y credibilidad mínimos exigidos, y porque presenta unos personajes de cartón-piedra, más cercanos al cliché.

Synco, Jorge Baradit: La ucronía de un futuro que casi fue

En Synco, de Jorge Baradit, el golpe de estado contra Allende fue neutralizado por el mismísimo Pinochet, que se convierte en fiel aliado del presidente socialista. Además, Chile logra ponerse a la vanguardia cibernética mundial al desarrollar «Synco», máquina de escenarios prospectivos en economía, defensa y otros temas estratégicos, mecanismo de felicidad de un pueblo y, a la vez, herramienta de control. La ficción se vuelve sorprendente cuando se descubre que efectivamente existió un proyecto Synco en Chile, que la dictadura pinochetista truncó.

Walkaway. Una vida por defecto, Cory Doctorow: La crítica capitalista más honda y vívida

Cory Doctorow se ha convertido en uno de los nombres más laureados y respetados de la ciencia-ficción actual, gracias en parte a novelas como Walkaway. La vida por defecto. El escritor y periodista político sigue la estela de sus trabajos previos, y se constituye en una vívida disección de los problemas actuales y de sus implicaciones de futuro. Walkaway se nos presenta como una novela aparentemente sencilla, pero con una profundidad poco común en novelas contemporáneas del género. No es una novela sencilla ni accesible, pero sí gratificante para quien decida adentrarse en ella y aceptar el juego planteado por el autor

Chocky, John Wyndham: Sobre el miedo al cambio

Alianza Runas reedita Chocky, el último libro publicado por John Wyndham, que recoge y condensa todos los temas de la bibliografía del autor británico: el miedo al cambio, la crítica social, la capacidad para plantearse y preguntarse sobre el futuro. Chocky ofrece, además, una muy original vuelta de tuerca al concepto del doble: es una novela de aprendizaje.

Cadáver exquisito, Agustina Bazterrica: Una porción de cadáver, término medio

En Cadáver exquisito la autora argentina Agustina Bazterrica imagina un futuro (probable) en el que la humanidad se divide entre consumidores y ganado, entre quienes comen y son comidos. Bazterrica desarrolla bien una industria aterradoramente posible, revaloriza la empatía humana por medio de la relación entre el protagonista y su “cabeza de ganado”, y confrontando al lector al plantearle el problema del especismo asociado a la superioridad humana. La moraleja es aún dolorosamente vigente: no todos los humanos somos iguales.

Los empleados, Olga Ravn: Redescubrir el gozo de la lectura

Los empleados de Olga Ravn es una novela de ideas con forma de juego, de enigma simbólico, de jeroglífico lingüístico que se goza de principio a fin. El libro apuesta por una fórmula que supone romper con las tendencias actuales, escupir a la cara a los éxitos de masas que hoy inundan los anaqueles y, en cierto sentido, volver atrás el reloj creativo para recuperar las fórmulas clásicas que tanto éxito editorial y popularidad granjearon al género en su día. Sus historias breves de apariencia sencilla, pero que albergan una gran densidad de textos y sub-textos de análisis y crítica social caleidoscópica, no renuncian al tono entretenido y apasionante, misterioso e inquietante. Un libro decididamente enfocado a lectores reconocidamente inteligentes.

Furias desatadas (Trilogía Takeshi Kovacs 3), Richard Morgan: Mucho ruido y pocas nueces

Furias desatadas cierra de manera insatisfactoria la trilogía brillantemente iniciada con Carbono modificado, y tan mediocremente continuada con Ángeles rotos. Richard Morgan, en su tercer libro sobre las hazañas del detective Takeshi Kovacs, consigue cerrar el ciclo sin vacilaciones, a costa de llevar la trama a la máxima indolencia. Bien escrita, pero llena de personajes planos y de situaciones artificiales, se lee como una oportunidad perdida.

El lunes empieza el sábado, Arkadi y Boris Strugatski: Una sátira multinivel en estado puro

El lunes empieza el sábado, de los hermanos Strugatski, es, además de una sátira inteligente y descarnada de ritmo trepidante, también un homenaje a la comunidad científica, un reconocimiento a su sacrificio y a su entrega al trabajo. Este es el lado positivo de una novela que esconde en sus entrañas una crítica actualísima a los problemas del conocimiento científico, imprescindible para la sociedad, pero por desgracia, alejado tanto de su popularidad como de su apoyo masivo.

Tiempos de arroz y sal, Kim Stanley Robinson: Este mundo en que vivimos y que casi pudo no ser así

Tiempos de arroz y sal es una ucronía publicada en 2002, en un mundo marcado por los atentados terroristas en Estados Unidos. Kim Stanley Robison, autor de una ciencia-ficción de enfoque social, que privilegia lo humano sobre lo tecnológico, reescribe la historia a partir de una epidemia que ha exterminado Occidente. Las potencias dominantes, en lo político y cultural, son China y una sucesión de estados islámicos, con una India como potencia emergente. Los numerosos personajes que pueblan la trama se reencarnan tanto en protagonistas como en meros testigos de los acontecimientos relatados durante siglos. 

Todos sobre Zanzíbar, John Brunner: El futuro que hoy vivimos

Todos sobre Zanzíbar, cuarta parte de «El Cuarteto del Club de Roma», es algo más que una novela de culto: es una adelantada a su tiempo. John Brunner predijo situaciones que se están cumpliendo cincuenta años después de su publicación. Por eso debe leerse como una descripción sobre nuestro presente, llena de detalles que la hacen comprensible y fácilmente reconocible hoy.

Contemplando el cielo, edificando el futuro: la ciencia-ficción china de Planetas invisibles y Estrellas rotas

Planetas invisibles y Estrellas rotas son dos antologías, elaboradas por Ken Liu, que ofrecen una panorámica general sobre la dinámica ciencia-ficción china. La selección de relatos reunidos demuestra el potencial y las posibilidades de todo un universo literario de altísima calidad, volcado hacia el futuro, sin romper sus lazos con la historia y la actualidad. Ambas colecciones están rematadas por magníficos ensayos sobre la ciencia-ficción china, la problemática o retos que enfrentan sus autores, pero también esbozan la sociedad donde se desenvuelven y que naturalmente definen su obra.

Sinsonte, Walter Tevis: Un grito de ayuda a la vida inteligente

Sinsonte, la tercera novela de Walter Tevis -obra canónica de la ciencia-ficción post-apocalíptica- es, como Fahrenheit 451, una reivindicación de la literatura. En un mundo devastado y gobernado por robots e inteligencias artificiales, la única esperanza de la humanidad reside en el conocimiento, en la posibilidad que brindan los libros de abrirse a pensar y a trascender consignas y realidad.

Iris, Edmundo Paz Soldán: Si Chernóbil fuese un paraíso…

Iris, del boliviano Edmundo Paz Soldán, combina cine bélico con ciencia-ficción, y plantea el papel en el futuro de los que no son europeos, chinos o norteamericanos. En una especie de “Chernóbil tropical” se desarrolla la acción con un lenguaje casi cinematográfico, que permite leerla y visualizarla como las grandes películas de guerra, llenas de hombres sin futuro que luchan como si todavía tuvieran un mañana. La novela es una advertencia terrible sobre las consecuencias de la repetición de la historia.

El primer siglo después de Béatrice, Amin Maalouf: Cualquier parecido con la realidad…

El primero siglo después de Béatrice, de Amin Maalouf, es una novela apocalíptica de notable vigencia. A partir de una selección artificial de los sexos desde el nacimiento, su autor reflexiona sobre el concepto de migrantes y sobre las diferencias que separan a los llamados «países del Primer Mundo» de los del «Tercer Mundo», y pinta un fresco desalentador sobre la deriva humana: Malouf nos restriega lo que somos como humanidad, o mejor aún, como “civilización”. Y no salimos muy bien parados.

Estación Once, Emily St. John Mandel: Humanismo desde un Apocalipsis demasiado reconocible

Emily St. John Mandel anticipó en seis años la pandemia COVID en su novela Estación Once, un alegato al humanismo. A través de un elenco de personajes heterogéneo y rico en matices, y a partir de una triple perspectiva, cimenta una novela originalísma, que no escatima la denuncia pero que tampoco rehúye la ternura. La novela, muy entretenida y bien escrita, es un texto de estilo aparentemente sencillo que oculta especulación científica muy poco corriente y totalmente fuera de lo común. Estación Once posee todos los mimbres para convertirse en uno de los libros más importantes del género de este malhadado siglo XXI.

Cristóbal Nonato, Carlos Fuentes: Una inesperada visión del futuro

Cristóbal Nonato (Carlos Fuentes, 1987) es un libro de múltiples aristas en su estilo y dificultad. Se trata de novela fantástica que si coquetea con la ciencia-ficción es porque reúne muchos males que se consideran futuros, porque emana una gran angustia hacia el porvenir, un deseo de creer en algo más allá de su realidad inmediata. Sobre todo, es un intento por recordar, a través de los experimentos en su lenguaje, que México es producto de un mestizaje en todos los sentidos y dimensiones.

La inmaculada concepción, Catherine Dufour: La experiencia maternal desde la perspectiva de la «Nueva Carne»

La escritora francesa Catherine Dufour trata en la muy recomendable La inmaculada concepción sobre el trauma del embarazo desde la óptica de la «Nueva Carne». La protagonista de la novela pasará por una crisis psicológica que devendrá también en crisis física. Si bien el ritmo general de la narración y el tono de los distintos momentos están fantásticamente bien conseguidos, a nivel argumental el encaje de todas las piezas no es el más adecuado para dotar a la narración de la viveza y expresividad que la «Nueva Carne» busca y propone. Involuntariamente, lo exterior prima sobre lo interior, el contexto sobre lo particular, lo social sobre lo íntimo y lo psicológico sobre lo físico

Una órbita cerrada y compartida, Becky Chambers: Reflexiones identitarias íntimas a fuego lento

Una órbita cerrada y compartida, continuación estricta pero independiente de El largo viaje a un pequeño planeta iracundo, satisface los anhelos tanto del público más amante de la soft SiFi, como de aquellos que desean ver a la ciencia-ficción contemporánea en la vanguardia del análisis moral respecto a las principales cuestiones y retos que el avance científico-tecnológico nos trae a la puerta de nuestra civilización. La voz narradora toma claramente partido por un uso responsable de las tecnologías a la hora de cruzar su intervención con algo tan profundo como el sentido del ser de uno mismo.

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