Si ha habido un protagonista de la pasada edición del Celsius 2025 ha sido Jay Kristoff (Perth, Australia, 1973). El escritor de novelas como Nuncanoche o El imperio del vampiro fue una auténtica estrella de rock durante el evento que reunió en Avilés a cientos de aficionados al terror, la fantasía y la ciencia-ficción. Con firmas improvisadas multitudinarias, sus dos metros de altura, sus brazos tatuados y su cercanía con los fans, el mismo escritor que pedía al final de las charlas una foto con el público haciéndole el corte de manga para sus haters, era también el que solicitaba que los espectadores le deseasen cumpleaños feliz a su padre con un vídeo. Como él mismo dijo en sus redes sociales, hay dos bestias en su interior; nosotros añadimos que esas bestias toman forma en su literatura.
La carrera literaria de Jay Kristoff comenzó con la trilogía de Las Guerras del Loto (publicadas entre 2013 y 2015 en castellano por Editorial Hidra), una historia steampunk de ambientación japonesa que escribió a escondidas mientras trabajaba en el mundo de la publicidad televisiva. Tormenta, Imperio y Última conformaron los tres volúmenes de esta obra que partía del género juvenil para, progresivamente, tender hacia el grimdark. Esta evolución continuaría con el arco argumental de Nuncanoche (The Nevernight Chronicles: Nuncanoche [Nocturna Ediciones, 2014], Tumba de dioses y Albaoscura [ambas en Nocturna Ediciones, 2021]), que relata la historia de una asesina capaz de manipular las sombras: Mia Corvere.
Fotografías de La biblioteca del Fénix
Fabulantes: ¿Qué te está pareciendo tu primer Celsius?
Jay Kristoff: Es increíble. No había estado nunca en el Celsius. Había estado antes en España, pero nunca en algo como este festival. Ha sido una experiencia alucinante. En Australia no tenemos convenciones así. Lo más parecido al Celsius fue el Lucca Comics de Italia: es una gran ciudad medieval amurallada de la que se apodera el festival poco a poco, pero la atmósfera y el ambiente del Celsius, su energía, el poder caminar por la calle y charlar con todos los lectores… es muy especial.
F.: Hemos visto que la bienvenida que te han dado tus lectores ha sido muy cálida…
J. K.: ¡Ha sido asombrosa! Son increíbles. Todo ha sido muy acogedor y todos han sido muy amables conmigo. Me siento muy honrado y agradecido por tener la oportunidad de conocerlos en persona. Es la hostia.
F.: En Las Guerras del Loto hay inspiración asiática y en Nuncanoche hay veneciana. ¿Has pensado en elegir alguna inspiración española para tus futuras novelas?
J. K.: Hay cierta inspiración española en El imperio del vampiro (edición en castellano por parte de Nocturna Ediciones, 2022), como [Gabriel] de León [su protagonista]. En mi mundo, Francia lleva gobernando desde hace 600 años, así que ha expandido su cultura por todo el continente, influyendo en mi versión de España, pero aún así persisten palabras. ¿Por qué hice esto? Creo que es una buena manera de evocar familiaridad en la ambientación y situar al lector desde que comienza con la historia. Si ven muchos nombres italianos o cierto estilo de arquitectura, entonces imaginarán con más facilidad y le será más fácil introducirse en la historia.
Si creas todo desde cero, sin conexión con el mundo real, es más difícil sumergirse en la historia. Al menos es más difícil para mí. Así que lo hice para beneficio de los lectores, así como para mis propios intereses con la historia. Es un poco como una abreviatura basada en el lenguaje visual de la ambientación.
Simpatía por el vampiro
En 1987 la película Jóvenes ocultos (Old Boys, Joel Schumacher, 1987) marcaría profundamente a un joven Jay Kristoff, tal y como recordó en la charla sobre vampirismo que dio junto a Kim Newman (escritor de Anno Dracula y experto en cine de terror) y Moira Buffini (autora de la obra en la que se basa el film Byzantium). Lejos de sentirse identificado con los adolescentes que se veían convertidos en cazadores de chupasangres, Kristoff se vio atraído por el malvado líder de la banda de vampiros, David, encarnado por Kiefer Sutherland. Desde entonces, Kristoff se sintió presa de los noctívagos, pasión que creció con la lectura de Entrevista con el vampiro de Anne Rice y el visionado de su primera adaptación, en 1994, de la mano de Neil Jordan.
En 2008, intentaría escribir una historia sobre vampiros, pero no llegó a ninguna parte. Sin embargo, esta pasión por los siervos de Drácula ha llegado hasta ahora, declarándose fan de la nueva adaptación televisiva de la obra de Anne Rice, pero sobre todo por la escritura de El imperio del vampiro (publicada por Nocturna Ediciones), una trilogía donde el dhampyr (mitad humano mitad vampiro) Gabriel de León recuerda su gran derrota y se la relata a un captor, el marqués vampiro Jean Françoise. Una obra de fantasía oscura que ha sido un éxito y que el autor no paró de firmar durante el Celsius.
F.: Has escrito El imperio del vampiro, que mezcla fantasía oscura con los chupasangre. Es una mezcla que queda muy bien. Sin embargo, algunos lectores se quejan de que es una novela muy violenta… y eso que tiene vampiros. ¿En qué momento crees que para el gran público el vampiro pasó de ser un monstruo a ser todo lo contrario?
J. K.: Creo que esta es una de las razones por las que aguantan como monstruos de nuestra mitología. Pueden ser muchas cosas diferentes para muchas personas distintas. Inicialmente, los vampiros eran una cuento que servía de advertencia. Eran monstruos a los que temer y cazar. Mostraban el lado oscuro de nosotros mismos. A través de ellos, desafiamos esa parte oscura.
Pero, a lo largo del tiempo, muchos grandes escritores se acercaron a ellos y les dieron sus propias perspectivas. Se convirtieron en antihéroes o en el interés romántico. Eso es lo maravilloso y relevante: lo mejor de ellos es que no existen, con lo cual pueden ser lo que el lector quiere que sean. Se convierten en lo que el escritor quiere que sean. Creo que en su esencia, los vampiros son una forma con la que podemos indagar en algunos aspectos de nosotros mismos con los que a veces no estamos muy cómodos y desafiar esas partes oscuras de nosotros mismos. Son reflejos distorsionados de los seres humanos. No son como los dragones o como los hombres lobo: son una versión distorsionada de una reflexión sobre el ser humano en sí mismo. Son además un muy interesante campo de posibilidades con las que jugar, al atraer a diferentes personas con diferentes perspectivas.
F.: Tus libros están influidos por los videojuegos. ¿Qué me dices del tráiler de Blood of the Dawnwalker 1 Juego de próxima aparición creado por un estudio escindido de CD Projekt, creadores de los tres juegos sobre Geralt de Rivia y de Cyberpunk 2077 ?
J. K.: Oh, ¿es el de vampiros? Alguien me lo pasó el otro día.
F.: Tiene algunos elementos en común con tus libros…
J. K.: Oh, ¿dices que me han robado de nuevo mis ideas? ¡Hijos de puta! [Risas] Ahora, en serio, hay un espacio limitado para jugar con los vampiros… Así que si estás creando algo con cazadores, siempre aparecen ideas similares. Así que no pasa nada. No he visto el tráiler, pero alguien me lo dijo hace unos días y me dijo que se veía genial. Parece el típico videojuego con el que me lo pasaría bien. Así que no puedo esperar a jugarlo.
Joe Abercrombie
Durante el Celsius 232 de 2025, Jay Kristoff destacó entre los asistentes, no sólo por su imponente altura (dos metros) o su aspecto de roquero, sino por hacer una firma improvisada que debía durar sólo unas horas y se alargó toda la tarde. Su idea era que todos sus seguidores pudiesen llevarse su obra firmada. Además, varios de sus lectores pudieron verlo durante varios días dando vuelta por la Plaza de España de Avilés, en compañía del también escritor Joe Abercrombie, más conocido como Lord Grimdark, quien promocionaba Los diablos (su novela más reciente, que llegará en el catálogo de Alianza Runas) y con quien Kristoff parecía haber hecho muy buenas migas durante el evento. Como si fueran Legolas y Gimli apostando por quién acababa con más orcos, Kristoff y Abercrombie apostaron quién firmaba más autógrafos.
F.: En Los diablos, Joe Abercrombie usa la rueda en vez del crucifijo como símbolo religioso. Curiosamente, tú lo hiciste antes en El imperio del vampiro. ¿Fue coincidencia?
J. K.: No, no sabía que Joe me había robado mi idea, pero iré luego y le pegaré por ello. [Risas, hace el gesto de golpearle] No… Para mí es solo una idea lógica. La cruz es el símbolo del artilugio que se usó para matar al Mesías en el cristianismo y en mi mundo, él no miró en esa cruz. Fue asesinado en una rueda. Así que usé esta metáfora. Irónicamente, el cristianismo y el catolicismo eliminan el concepto de que la cruz fue lo que mató a su Salvador, convirtiéndolo en un símbolo de su fe. Y varios personajes de El imperio del vampiro tienen diálogos sobre esa ironía. Así que todo esto me pareció lógico.
No estoy seguro de por qué Joe sintió la necesidad de robarme ideas, pero hablaré con él más tarde. [Risas, repite el gesto de que lo golpea]
F.: Ayer hablé con Abercrombie y le dije que qué monstruo le pegaba a cada escritor del Celsius si decidiese llevárselos a su mundo de Los diablos. Dijo que te veía como un gran licántropo nórdico de dos metros. ¿Qué monstruo elegirías ser?
J. K.: [Risas] Si pudiera elegir… Es una buena pregunta. Me gustan los vampiros, pero no me gustaría ser uno de ellos. Creo que sería una existencia muy complicada al fin y al cabo. La idea de la vida eterna es en realidad un poco aterradora para mí. Esa es una de las ideas que exploré en la novela. Todo se desvanece con el tiempo. Vives para siempre, pero todos los que conocen a tu alrededor mueren y tú sigues ahí. Todo el mundo se colapsa o cambia, pero tú siempre estás ahí, atrapado en ti mismo, para siempre. Creo que es algo horrible. Así que sí, la parte de mantenerse joven y bello es siempre guay, pero la idea de vivir para toda la eternidad es realmente aterradora.
Así que no lo sé… Los hombres lobo apestan un poco. Sin embargo, depende del tipo de hombre lobo. Si es un hombre lobo que puede cambiar a voluntad o mantiene sus plenas facultades cuando está transformado, sería guay, pero si es un hombre lobo que se vuelve loco cuando se transforma y mata a sus amigos, entonces sería un mal plan.
Así que voy a elegir el hechicero… Sí, un hechicero. [Risas]
F.: Has tardado bastante en decidir…
J. K.: Sí, sí. Es un tema sobre el que pienso siempre antes de irme a dormir [Risas]
F.: ¿Y qué monstruo sería Joe Abercrombie en tu mundo?
J. K.: Ésa es una buena pregunta… El nigromante es una buena respuesta, pero yo creo que podría ser como una especie de asesino de sombras como los de mis novelas, escabulléndose por todas partes, manipulando la oscuridad, poniéndote un cuchillo en la espalda y dándote un beso en la mejilla antes de matarte.
Space opera, distopía, cómics y grimdark
Más allá de sus sagas de corte grimdark, Jay Kristoff ha destacado también con la trilogía Illuminae (cuya primera parte publicó Alfaguara en castellano en 2016) y The Aurora Cycle 2 La trilogía ha sido publicada en castellano por Umbriel entre 2023 y 2025 , escritas junto a Amie Kaufman, ambas dedicadas a la ciencia-ficción. En solitario, también hizo su incursión en el terreno de la distopía con Lifel1k3 (Umbriel, 2023) y en el mundo del cómic, con Los Caballeros Oscuros del Acero: Invierno Eterno (Panini Comics, 2025), un spin-off de Knights of Steel, una versión de los superhéroes de DC clásicos creada por el exitoso Tom Taylor (Injustice, Nightwing…), y ambientada en un mundo de fantasía épica al estilo Canción de hielo y fuego.
F.: Has escrito varios libros con Amie Kaufman. ¿Qué es lo mejor de escribir una novela a cuatro manos?
J. K.: Lo mejor de todo es que puedes recibir retroalimentación inmediata. Cuando escribes solo, estás lidiando con tus ideas, incluso si tienes lectores beta. Para mostrar tu trabajo, normalmente tienes que trabajar largas horas contigo mismo previamente. No puedes enviar lo que vas escribiendo por capítulos… Bueno, alguna gente puede, pero a mí me gusta tener un buen pedazo de historia, así puedo enviarlo y los lectores beta pueden ver la obra en toda su extensión. Esto significa que, muchas veces, estás trabajando solo. Y si tomas el camino equivocado, puede que no lo sepas hasta mucho tiempo después y ese trabajo se irá a la basura. Y si trabajas con un coautor, estás continuamente intercambiando opiniones todo el tiempo. Así que recibirás retroalimentación instantánea de lo que funciona y de lo que no.
Además, es un cliché, pero dos cabezas piensan mejor que una. Tienes dos cerebros que procesan el mismo problema, así que puedes encontrar la solución más deprisa. Así que sí, escribir a cuatro manos una novela es mantener una energía alta, un ambiente de creatividad alto. Es más dinámico. Sí, por supuesto que esa es la mejor parte.
Amie y yo nos llevamos muy bien. Nunca hemos discutido realmente la dirección que debíamos tomar con nuestros libros. A veces no estamos de acuerdo, pero nunca nos hemos peleado gritando y esas cosas. Siempre hemos tenido claro que queremos que nuestro libro sea el mejor posible y si alguna vez hemos tenido una visión distinta sobre cómo llegar a eso, nunca perdimos de vista lo que queríamos: que el libro fuera el mejor posible.
En definitiva, encontrar el coautor adecuado es como encontrar una pareja adecuada. Si os lleváis bien, todo será fantástico. Si no, será todo lo contrario. Aparte de eso, sí, Amie es una de mis mejores amigas y le tengo mucho respeto como autora, así que todo va genial.
F.: Has escrito cómics como Los Caballeros Oscuros del Acero: Invierno Eterno, una reinvención del personaje de Deathstroke en un mundo de fantasía. ¿Cuál es la principal diferencia en tu proceso creativo a la hora de abordar el tebeo frente a la novela?
J. K.: Escribir cómics es muy interesante. Tengo un pasado en el mundo de la televisión y escribir cómics es algo parecido. Es extraño, pero siento que tengo -aunque de forma indirecta- algo de experiencia en un terreno que no había explorado antes… De todas formas, uno de mis mejores amigos es Tom Taylor, que es un escritor de cómics superfamoso. Así que, cada vez que tengo una pregunta, puedo preguntarle a él directamente, ya que muchas veces quedamos para escribir juntos. Es uno de los escritores de cómics más famosos vivos, así que, como mentor al que le voy a preguntar, no puedo encontrar a nadie mejor.
Pero la principal diferencia a la hora de escribir novelas o cómics es que los cómics tienen un propósito en la narrativa, que es que pases páginas, siguiendo el ritmo de la historia. Y esto es algo que sabía subconscientemente, pero no me di cuenta hasta que escribí mis primeros cómics. Cuando giras la página, te debe esperar una sorpresa. Es realmente interesante, pero completamente diferente a las novelas, que no están restringidas por su formato físico. De todas formas, es muy divertido escribir cómics.
F.: Has escrito varias distopías. ¿Qué opinas de que el mundo se esté volviendo cada vez más distópico, como si los políticos tomasen estos libros sobre distopías no como advertencias, sino como manuales de instrucciones?
J. K.: [Sonríe] Sí, en algunos sentidos, sí, definitivamente, parece que ocurre eso. Es muy extraño. Hace veinte años, habríamos pensado que la trayectoria que ha tenido la IA en la realidad era digna de la ciencia-ficción pura. Lo que está pasando es un poco aterrador. Por ejemplo, Meta ha robado 80 TB de libros piratas para entrenar a su IA. Uno de los libros robados era Illuminae, así que es terrorífico pensar que han entrenado Llama con la IA de mi libro, AIDEN, que es una máquina de matar amoral y terrorífica.
La ciencia-ficción siempre ha sido nuestra forma de cuestionar el rumbo y el camino que estaba tomando la humanidad y cuál era mejor evitar. Lamentablemente, no hemos aprendido mucho de los escritores de ciencia-ficción de los últimos cuarenta o cincuenta años que nos advertían de esos riesgos. Pero la batalla aún no ha terminado, así que espero que no sea demasiado tarde, aunque sí, es un poco aterrador y no estoy seguro de cómo terminará esta historia.
F.: ¿Qué vendrá tras la tercera parte de El imperio del vampiro?
J. K.: He vendido una nueva saga. En realidad, la vendimos en 2021. La vendí después de que se publicara El imperio del vampiro, pero no hemos anunciado el título, lo haremos seguramente el próximo año. Le vendí la idea a mis editores diciendo que era una mezcla de Malditos bastardos y Juego de Tronos. Tiene más de un protagonista, es grimdark y es independiente con respecto a los mundos de Nuncanoche o El imperio del vampiro, aunque mantenga algo de su atmósfera. Ahora mismo estoy escribiéndola. Voy por el tercer borrador, así que debería tenerla terminada para enero o febrero. Al menos ese es el plan, así que ¡deseadme suerte!
Romantasy
Más allá de su imponente imagen, Kristoff saludó a todos ellos chocándoles el puño, y posó para multitud de fotos en las que aparecía siempre cruzado de brazos, como si fuera el tipo duro que se le presupone por sus novelas. Sin embargo, no paraba de dar las gracias o se llevaba una mano al pecho para agradecer a algún fan que le hablaba de su obra. Esta imagen se aproxima más a la que proyecta en redes sociales, donde a menudo comparte los dibujos de sus seguidores o sube fotos con ellos. En algunas ocasiones, más allá de incluir canciones de grupos de heavy metal, también bromea.
F.: Te ríes mucho cuando los libreros ponen tus libros en la sección de romantasy…
J. K.: Creo que es gracioso. Está bien. Mis lectores, curiosamente (no sé si es un detalle raro, pero sí lo considero relevante) son probablemente un 70% mujeres. Cuando escribí Nuncanoche, eran un 90% (ha bajado un poco el porcentaje con El imperio del vampiro). El género que más vende es romantasy y la mayoría de sus lectoras son mujeres, así que no sería raro tener una lectora que haya disfrutado del romatansy y de alguno de mis libros.
Indudablemente, hay un elemento romántico en mis historias. No lo llamaría “romántico” del todo, pero… ¿Sabes la relación de Gabe y Astrid en El imperio del vampiro? Es el ejemplo: es una gran parte de la historia y sin ella no habría habido libro que publicar. Entonces, que lo consideren romantasy lo veo como un cumplido.
La mayoría de mis lectores me envían fotos cuando ven mis libros en la sección de romantasy y bromean con ello. Si yo tuviera la última palabra, los pondría en la zona de fantasía épica, pero si ponerlo en la parte de romantasy supone conseguir más lectores, bienvenido sea. Además, muchas lectoras empiezan con el romantasy atraídas por el romance, pero poco a poco descubren que lo que les gusta son los dragones y la magia, las aventuras, la espada y la brujería, y se abren a leer otros libros del estilo de Joe (Abercrombie), Brandon (Sanderson) o míos.
Así que creo que está bien. Además, si a uno de los géneros le va bien, nos beneficia a todos y yo le doy la bienvenida a cualquiera que quiera leer mi trabajo.
La ciencia-ficción siempre ha sido nuestra forma de cuestionar el rumbo y el camino que estaba tomando la humanidad y cuál era mejor evitar. Lamentablemente, no hemos aprendido mucho de los escritores de ciencia-ficción de los últimos cuarenta o cincuenta años que nos advertían de esos riesgos
F.: Si te topases con alguien en una librería que está entre leer tu libro u otro, ¿qué le dirías para que escogiese el tuyo?
J. K.: Lo dejaría en paz. [Risas] Le dejaría que leyese lo que quisiera. Alguna vez he visto a gente cogiendo mis libros en la librería. Estoy dispuesto a firmárselo, pero no iría a una librería y le diría a la gente, «Lee ese libro, es muy bueno» refiriéndome al mío. Eso me parecería un poco turbio. [Risas]
F.: ¿Qué te hace único como escritor?
J. K.: Supongo que camino entre la fantasía oscura y lo romántico, pero en cuanto a lo que me hace diferente de los demás… no estoy seguro. Mis libros suelen ser más duros que otros, exploro temas oscuros, tengo buenos personajes que tienden a hacer cosas horribles por buenas razones… Me gustan las historias moralmente complejas en mundos complejos. Las cosas no son blancas o negras, no es como Tolkien, donde hay un Señor Oscuro y los buenos dicen: “¡Vamos a enfrentarnos a él!”, y acaban con ese Señor Oscuro y ahí termina la historia. A menudo mis héroes se vuelven villanos a lo largo de la historia… Eso es lo que me interesa.
Indudablemente, hay un elemento romántico en mis historias. […] Que lo consideren romantasy lo veo como un cumplido
F.: Si al salir de esta charla te encontrases con alguno de tus personajes, ¿cuál querrías que fuera?
J. K.: [Risas] No creo que quiera conocer a ninguno. Estarían muy cabreados conmigo. Todos mis personajes principales tienen viajes muy terribles a lo largo de sus trilogías. Han pasado por mucho dolor y todo por mi culpa. Así que sospecho que si me vieran en la realidad estarían muy cabreados conmigo.
Lo que es seguro es que Kristoff es uno de los grandes fenómenos editoriales del fantástico moderno, autor de un mundo complejo y oscuro que nos devuelve los peligros de la fantasía, tan embriagadores como el loto de Tormenta, las sombras de Nuncanoche o las sangre de El imperio del vampiro.
Queremos expresar nuestro agradecimiento al Celsius 232 por su impecable organización, y a la Biblioteca del Fénix por su colaboración con las preguntas, las fotografías y la grabación para el canal de YouTube. Y, por encima de todo, gracias a Jay Kristoff por su cercanía, su tiempo y la generosidad de sus respuestas.



Excelente reportaje !!! Mis felicitaciones desde Argentina. Aguante Fabulantes !!! No los conocía, ahora me han atrapado !!!!