¡Bienvenidos a Harrow County, un lugar idílico donde los muertos campan a sus anchas y las criaturas fantásticas existen! Es el hogar de Hester Beck, una bruja terrible y maligna. A lo largo de los 32 números de este cómic de Cullen Bunn (guión) y Tyler Crook (color y dibujo), que pasó con poca fortuna por nuestro país, seguiremos los pasos de su terrorífica presencia. También seremos partícipes de la historia de crecimiento y madurez de Emmy Crawford, y  de los secretos que alberga.

 

La gente de Harrow County mató a la bruja, pero las brujas no mueren fácilmente

Hay creaciones artísticas que, por desgracia, pasan sin pena ni gloria por el mundo del arte hasta que, con el tiempo, se convierten en obras de culto por motivos insospechados. Si bien es demasiado pronto para que podamos calificarla como tal, Harrow County (2015-2018; publicada en castellano por Norma Editorial en ocho tomos recopilatorios entre 2016 y 2019) sí merece mayor reconocimiento del que obtuvo por su habilidad para explorar diversos temas lúgubres dentro del género del terror y el fantástico, y que se habían ido olvidando dentro del cómic más popular. Pese a que ganó un Premio Eisner, esta serie de la editorial Dark Horse es de esas que debería ocupar la lista de las obras más interesantes de los últimos diez años. Y de ahí surge esta crítica.


Con cierto regusto a las series de la difunta línea Vertigo de DC Comics (Sandman, Hellblazer, Lucifer…), el guionista Cullen Bunn y el dibujante Tyler Crook nos transportan hasta el pequeño pueblo de Harrow County, un tenebroso lugar donde muchos años atrás, una bruja llamada Hester Beck fue ahorcada. Ahora, el legado de esa siniestra hechicera revive con una serie de terroríficos e inexplicables acontecimientos. En medio de todo ello está Emmy Crawford, una joven que pronto se enfrentará a terroríficos monstruos que reclaman su alma… Y algunos no proceden de fuera, sino de dentro de sí misma.

El secreto de Harrow County

Uno de los aspectos más sobresalientes de la obra es un guión con un narrador que nos evoca a aquellas voces de obras oscuras de finales de los ’80 en el cómic. Su autor, Cullen Bunn, reconoce que la obra nació como una novela titulada originalmente Innumerables seres para su web, pero pronto encontró una segunda vida como cómic (de hecho, “Innumerables seres” es el título del primero de los 32 tomos originales de la obra). Gracias a Bunn, Harrow County es uno de esos cómics que soporta más de una lectura.

Además, resulta loable la construcción que, a lo largo de sus tomos, hace el autor sobre esta historia. Es así como da pie a toda una interesante mitología y, a la par, hace que el personaje de Emmy evolucione. El subtexto de la llegada a la madurez de Emmy, que pese a sus dieciocho años sigue siendo una cría al inicio del cómic, es realmente interesante y con paralelismos que pueden llegar a recordarnos a la Eleanor de La maldición de Hill House de Shirley Jackson o a la Carrie de Stephen King. Para los que lo duden, no es extraño hallar un simbolismo en la apertura del terrorífico árbol donde fue ahorcada Beck y que recuerda a una especie de vagina dentada e infernal, que emana llamas, y amenaza la madurez de Emmy. La relación con su padre y las revelaciones sobre la verdadera condición de la joven son una metáfora hiperbólica sobre lo que significa crecer. El crecimiento es, de hecho, una de las claves del cómic. Otro personaje que evoluciona a lo largo de la obra es Bernice Anderson, protagonista de un spin off de la serie que todavía no ha llegado a nuestro país. Su evolución es uno de los aspectos más significativos de la obra y sobre el que no podemos hablar más par ano caer en el terreno del destripe.

Pese a que los dos primeros tomos dan cierta sensación de encontrarnos ante una obra con arcos cerrados, poco a poco la mitología de la serie va creciendo y nos ofrece una visión de la magia bastante oscura, original y llena de reflexiones sobre un acto tan crítico e inevitable como es morir. A su alrededor, en la oscuridad del bosque, Emmy hallará criaturas insólitas que se convertirán en sus enemigas y aliadas a lo largo de la serie.

Más allá de los personajes, el propio pueblo también evoluciona. Harrow County no es lo que parece. No es un simple Derry, sino que es un enclave que se revela como parte del poder de Beck y de los personajes que pululan por las páginas del cómic. ¿Sus habitantes son perversos por el pueblo o el pueblo es perverso por sus habitantes? Queda también el mensaje sobre la realidad y cómo una mentira de los pueblerinos (para intentar proteger a los inocentes) puede conllevar horrores peores. Porque sí, tenemos magia, muerte y seres fantásticos, pero lo que subyace al final es el enfrentamiento generacional y la incomprensión de los adultos hacia los más jóvenes, como queda patente en las revelaciones sobre el progenitor de Emmy.

Al igual que en otras obras de terror, al final los auténticos monstruos, aunque horrorizan, son los humanos como el señor Sorrell los que más escalofríos nos provocan, porque son aquellos con los que podríamos cruzarnos por la calle. Del lado de los archivillanos, aparte de la terrorífica Hester Beck, también podemos contar a la señorita Kammi, que representa aquello en lo que se convertiría Emmy si sucumbiese al poder que ha heredado. Kammi protagoniza el segundo acto de la obra, “Doble narración”, y nos demuestra cómo Emmy deberá cruzar la línea para mantener la paz de esa fantasía titulada Harrow County.

Un gran aquelarre

A partir del tercer tomo, “Doctor serpiente”, Harrow County se amplía: además de incluir una interesante historia extra sobre una casa con fantasmas, desarrolla la historia de las serpientes y la brujería más allá de Hester Beck. La pregunta ¿Puede la magia traer algún bien? evoluciona en el cuarto tomo, “Árbol genealógico”, y el quinto, “Abandonado”, los preferidos de este crítico, ya que nos presenta la mitología que hay tras Emmy, la magia, la familia de seres capaces de cambiar el mundo de la que desciende la joven: la poderosa Odessa, el muerto viviente Corbin, la extraña Willa, el siniestro Kaine, el psicopompo… Son estos personajes los que nos demuestran la capacidad de trascender de esta oscura obra.

La dualidad, el Bien y el Mal, resultan ser dos conceptos que se repiten a lo largo de todo el cómic. En el sexto compendio, “Magia de frontera”, Emmy acaba enfrentándose a su propia amiga, que ha descubierto el poder de la magia y se ha autoerigido como protectora de Harrow County. Los enemigos ya no sólo son los demonios internos de Emmy, sino también los externos.

En el séptimo tomo, “Se acercan tiempos oscuros”, su protagonista vuelve a enfrentarse a sus propios fantasmas y ante la incertidumbre que supone cruzar la línea que la enfrenta a la oscuridad. Aunque muchos señalen reiteración, creo que son aspectos clave: Emmy no actúa igual que la primera vez, aunque la amenaza sea similar y la forma de obrar le supondrá crecer. Se agradece que Bunn sepa dónde acabar. La serie concluye con “Una última vez más”, que hace regresar a la gran villana en la sombra y somete a Emmy a una encrucijada donde debe elegir en qué desea convertirse. Este número es una despedida de todo lo que ha supuesto esta serie y toma decisiones valientes sobre el destino de la protagonista, porque ante todo ha sido una historia sobre el hacerse mayor, la naturaleza de cada uno de nosotros, el destino…

En Harrow County también tiene cabida una reflexión sobre el género fantástico; lo hace a través de la muerte de las criaturas que podríamos considerar mágicas. Del mismo modo que Guillermo del Toro lo representó en obras como El laberinto del fauno (2006) o Hellboy II: El ejército dorado (2008), Cullen Bunn trata a los seres que pueblan el oscuro bosque como entes que, lejos del bien y del mal, afrontan su final debido a los seres humanos. A lo largo de la serie, contemplamos cómo las criaturas fantásticas viven en el exilio, y son consideradas figuras monstruosas hasta que hallan la piedad de Emmy. Durante todo Harrow County, hallamos desde espectros hasta duendes, reformulados con una estética sombría, como fantasmas esqueléticos en eternas llamas. Personajes como el niño desollado que se convertirá en el gran compañero de Emmy o el minotauro del bosque se convierten poco a poco en nuestros favoritos.

Gran parte de todo esto es favorecido también por el apartado gráfico. El trabajo de Tyler Crook (AIDP) aporta un toque propio a la obra que la hace inconfundible. El coloreado con acuarela y su detallismo aportan a la serie una ambientación estupenda, cargada de oscuridad y elementos desasosegantes. A menudo las splash page resultan mágicas, majestuosas, con un coloreado único y un estilo que hace que deseemos colgarlas en nuestra casa. El aire tétrico sienta realmente bien a toda la obra y el estilo de Crook encaja perfectamente. Gráficamente, Harrow County es también una delicia. Además, se agradece que Bunn sea uno de esos guionistas que sabe cuándo cerrar la boca y que sea el ilustrador el que nos narre su mundo.

Por último, señalar que la edición española de Norma Editorial está compuesta de ocho tomos de tapa blanda y con extras que van desde un primer capítulo en prosa hasta diversos diseños o mapas, sin olvidar portadas alternativas de autores como Jeff Lemire o Shane White, entre otros, o el proceso de creación de una de las ambiciosas ilustraciones de Crook; pero es una lástima que sean de esos tomos que acaban deshojándose con facilidad. Seguramente, en próximos años, una edición recopilatoria en tapa dura será de agradecer.

En definitiva, Harrow County es esa serie desconocida que, seguramente, no hayas leído, pero si has disfrutado de la oscuridad en el mundo de las viñetas, debe saber que te está esperando… y muy pronto, en la oscura noche, oirás una voz llamándote. Es la voz de Hester Beck y no le complace que la hagan esperar…