Vampiros, editorial Atalanta: Escalofríos vampíricos

En este libro de la editorial Atalanta, Jacobo Siruela recopila algunos de los mejores relatos de Va

Homenaje a Bram Stoker: Los muertos viajan deprisa

Bram Stoker duerme el sueño eterno desde hace cien años. Fabulantes le rinde homenaje a él y a su

La fuerza misteriosa, J. H. Rosny: El clamor del buen científico

En La fuerza misteriosa, J. H. Rosny (el mayor) realiza una descripción fatídica del mundo prebél

 

Vampiros, editorial Atalanta: Escalofríos vampíricos

abril 27, 2012 en Terror, Vampiros

vampiros_atalantaEn el año 2010 Vam­pi­ros (Ata­lanta) llegó por pri­mera vez a las libre­rías. Por aquel enton­ces, la habi­tual des­gar­bada figura de este ser mítico, sin embargo, poseía una ima­gen bas­tante más lozana de la que la lite­ra­tura o el cine le habían dedi­cado hasta entonces.

Step­he­nie Meyer adap­taba las leyen­das e his­to­rias al espa­cio mains­tream, diri­gién­dose sin recato al público ado­les­cente como prin­ci­pal con­su­mi­dor de su pro­ducto, con­si­guiendo colas en libre­rías y salas cine­ma­to­grá­fi­cas de esas que pocas veces se ven en una vida. Mien­tras, por su lado, sub­cul­tu­ras urba­nas tan diver­sas como la gótica, la emo o incluso la hips­ter, uti­li­za­ban sin des­caro la mís­tica del per­so­naje para dar forma y/o con­te­nido a su modo par­ti­cu­lar de ver el mundo y vivir la vida.

Tal esta­llido de inte­rés no se pro­duce de la nada. Incluso la memo­ria de corto plazo nos puede lle­var a otros fenó­me­nos cul­tu­ra­les de masas donde el vam­piro seguía siendo un refe­rente ima­gi­na­tivo prin­ci­pal.  Desde la archi­co­no­cida ver­sión cine­ma­to­grá­fica del Dra­cula de Bram Sto­ker diri­gida por Fran­cis Ford Cop­pola (1992), hasta la ima­gi­na­tiva ver­sión de las nove­las de Anne Rice que supone la Entre­vista con el vam­piro de Neil Jor­dan (1994), o qui­zás el ante­ce­dente más claro de la obra de Meyer que era el Blade de Step­hen Norring­ton (1998) –ver­sión cine­ma­to­grá­fica del cómic de Mar­vel escrito por Marv Wolf­man y dibu­jado por Gene Colan-, el vam­piro ocu­paba ya a fina­les del siglo pasado un puesto de relevo que con­viene tener en cuenta. Lee el resto de esta entrada →

Homenaje a Bram Stoker: Los muertos viajan deprisa

abril 20, 2012 en Terror, Vampiros

Portada_DraculaHace hoy cien años el escri­tor irlan­dés Abraham Sto­ker, autor de Dra­cula, pasaba defi­ni­ti­va­mente al reino de los muer­tos. La sífi­lis fue la pro­ba­ble causa de su muerte (como lo fuera die­ci­nueve años antes de la del fran­cés Guy de Mau­pas­sant). Las per­so­nas que le acom­pa­ña­ron en su lecho de muerte, su esposa Flo­rence y su hijo, ase­gu­ra­ron que murió con la vista puesta en un rin­cón oscuro de aque­lla su última morada, mur­mu­rando stri­goi (que quiere decir alma errante pero tam­bién bruja en rumano). Hasta el momento final le per­si­guió, como a Bela Lugosi, la encar­na­ción de la figura del famoso conde vampiro.

Su bio­gra­fía es tan her­mé­tica como las órde­nes eso­té­ri­cas a las que estuvo ads­crito. Sto­ker vivió 65 años. Fue el ter­cero de siete hijos y gozó siem­pre de una salud que­bra­diza que le llevó a un cons­tante afán de supera­ción en lo atlé­tico y depor­tivo. Cre­ció, al igual que Poe, al albur de narra­cio­nes terro­rí­fi­cas que reci­cla­ban los mitos y las supers­ti­cio­nes popu­la­res. Estu­dió Cien­cias Exac­tas en el Tri­nity College de Dublín, el mismo que tuvo por alum­nos a, entre otros, Char­les Robert Matu­rin (Mel­moth el erra­bundo, 1820) y Joseph She­ri­dan Le Fanu, autor de Car­mi­lla (1872) y prin­ci­pal refe­rente lite­ra­rio de Dra­cula. En algún momento ejer­ció de fun­cio­na­rio público de la admi­nis­tra­ción dubli­nesa, pero tam­bién de crí­tico tea­tral en una gaceta (Mail). Allí entró en con­tacto con el efer­ves­cente mundo de las tablas irlan­de­sas, que muchos años des­pués, frente al jui­cio de la his­to­ria, daría dos pre­mios Nobel de Lite­ra­tura: W. B. Yeats (1923)  y George Ber­nard Shaw (1925). Lee el resto de esta entrada →

La fuerza misteriosa, J. H. Rosny: El clamor del buen científico

abril 13, 2012 en Ciencia-ficción

La_fuerza_misteriosaLa ciencia-ficción fran­cesa (o en fran­cés) cre­ció lozana y fuerte gra­cias a los cui­da­dos y la buena ali­men­ta­ción que le dis­pen­sa­ron sus muchos padres. Julio Verne o Mau­rice Renard apor­ta­ron al género la nece­sa­ria pimienta, el enfo­que atí­pico, el tono aco­ven­cio­nal que otros escri­to­res anglo­sa­jo­nes deci­mo­nó­ni­cos, como el fabiano H. G. Wells, no supie­ron o pudie­ron darle por culpa de los cor­sés y tabúes de la época vic­to­riana. Leer hoy Veinte mil leguas de viaje sub­ma­rino o Las manos de Orlac, tan­tas veces lle­va­das al cine, es recrearse en las mise­rias y gran­de­zas de la huma­ni­dad, y sobre todo en sus miedos.

Verne y Renard estu­vie­ron secun­da­dos por J. H. Rosny, nom­bre de gue­rra lite­ra­rio que ocul­taba a los her­ma­nos Joseph Henri y Serap­hin Boex, bel­gas de naci­miento pero fran­ce­ses de adop­ción. En comu­nión, for­ja­ron obras de corte prehis­tó­rico, aven­tu­ras fabu­lo­sas y, cómo no, tam­bién engen­dra­ron sue­ños cien­ti­fi­cis­tas. A par­tir de 1907, sus cami­nos se sepa­ra­ron, y empe­za­ron a fir­mar como Rosny el mayor (Joseph Henri) y Rosny el menor (Serap­hin). La pro­duc­ción más con­sis­tente es la de Joseph Henri. La pos­te­ri­dad se ha encar­gado de insi­nuar que la apor­ta­ción de su her­mano más joven no pasó nunca del mero tes­ti­mo­nio. Lee el resto de esta entrada →

El garaje hermético, Moebius: Él baladronea

abril 1, 2012 en Cómic

Portada_Garaje_Hermetico

El pasado 10 de marzo falle­cía a los 73 años el gran Jean Giraud, así como el inmenso “Moe­bius”: Fabu­lan­tes rinde su par­ti­cu­lar home­naje a este último con una pro­puesta de reco­rrido por una obra mítica, El garaje her­mé­tico.

La estruc­tura de esta obra es pecu­liar: por un lado tene­mos paque­tes narra­ti­vos dis­tri­bui­dos en sec­cio­nes de por lo gene­ral dos pági­nas cada una, con su corres­pon­diente cabe­cera para el título y, según los casos, una breve sinop­sis de lo pre­ce­dente, acen­tuando así el carác­ter no lineal de la misma, su pre­ten­sión de plas­mar un pro­ducto aza­roso den­tro de cier­tos lími­tes; por otro, el pri­vi­le­gio de lo repre­sen­tado sobre lo que se repre­senta, pues excepto en las últi­mas pági­nas, suele exis­tir una pre­pon­de­ran­cia del dibujo sobre todo lo demás, que rebasa el marco de la narra­ción, recreán­dose en viñe­tas sin apa­rente valor narra­tivo, y deta­lles acce­so­rios que al autor a menudo se le van de las manos deli­be­ra­da­mente. Lee el resto de esta entrada →

El vampiro; La familia del Vurdalak, A. K. Tolstói: Vampiros de verdad

marzo 2, 2012 en Terror, Vampiros

Familia_VurdalakLa figura del vam­piro ha tras­cen­dido épo­cas y esti­los, des­na­tu­ra­li­zando su esen­cia para fun­cio­nar de forma poli­va­lente desde la rudi­men­ta­ria tesis del no-muerto chu­pa­san­gre. Nues­tros tiem­pos dan aciago tes­ti­mo­nio de esta reali­dad, evi­dente en toda suerte de pro­duc­cio­nes lite­ra­rias y audio­vi­sua­les que se para­pe­tan en el atrac­tivo inma­nente de lo vam­pí­rico para ofre­cer pura y de otra manera injus­ti­fi­ca­ble cocham­bre. Lejos de ello, el volu­men que nos ocupa, en el que se reúnen los dos úni­cos rela­tos de terror escri­tos por el ruso Alek­séi Tols­toi, nos acerca a la ver­da­dera inmor­ta­li­dad del vam­piro, que no es otra que la que le garan­ti­zan pági­nas tan autén­ti­cas como las que a con­ti­nua­ción tra­ta­re­mos de comentar.

Encua­drado en las pos­tri­me­rías del roman­ti­cismo, el conde Alek­séi Kons­tan­tí­no­vich Tols­tói (primo segundo del autor de Anna Kare­nina) des­taca his­tó­ri­ca­mente por sus apor­ta­cio­nes al género tea­tral ruso. Sus inicios lite­ra­rios, sin embargo, vie­nen repre­sen­ta­dos por La fami­lia del Vur­da­lak (1839) y El Vam­piro (1841), úni­cas excep­cio­nes –junto al muy pos­te­rior Prín­cipe Sere­brenni– no ya como prosa terro­rí­fica sino como prosa misma en la biblio­gra­fía de Tols­toi, más pro­lija en com­po­si­cio­nes poé­ti­cas (líri­cas y satí­ri­cas) y dra­má­ti­cas. Exclu­si­vi­dad que impide todo con­traste con una tra­yec­to­ria pos­te­rior, pero que ensalza sin duda el ejer­ci­cio lite­ra­rio que se con­tiene en la obra. Lee el resto de esta entrada →

El nombre del viento, Patrick Rothfuss: La matrioska de la fantasía

febrero 24, 2012 en Fantasía

el_nombre_del_vientoHe robado prin­ce­sas a reyes agó­ni­cos. Incen­dié la ciu­dad de Tre­bon. He pasado la noche con Felu­rian y he des­per­tado vivo y cuerdo. Me expul­sa­ron de la Uni­ver­si­dad a una edad a la que a la mayo­ría no los dejan entrar. He reco­rrido de noche cami­nos de los que otros no se atre­ven a hablar ni siquiera de día. He hablado con dio­ses, he amado a muje­res y he escrito can­cio­nes que hacen llo­rar a los bar­dos. Quizá hayas oído hablar de mí”. (Patrick Roth­fuss, El nom­bre del viento)

Patrick Roth­fuss (Wis­con­sin, 1973) es un ladrón, un embau­ca­dor, un char­la­tán, un embus­tero, un roba­co­ra­zo­nes, un actor de ope­reta, un cara­dura, un tipo inge­nioso y un mago con las pala­bras. Kvothe, su per­so­naje pro­ta­go­nista, es un calco de su crea­dor. El tán­dem que for­man entre los dos ha alum­brado uno de los debuts más aplau­di­dos del género fan­tás­tico en la última década. Lee el resto de esta entrada →

Nuevos cuentos de los Mitos de Cthulhu, Varios autores: El resplandor de algo inmenso

febrero 11, 2012 en Fabulantes, Terror

Nuevos_cuentos_Mitos_CthulhuComo ya pro­ba­mos en una oca­sión ante­rior, August Der­leth tomó las obse­sio­nes para­noi­cas, misan­tró­pi­cas y racis­tas de Howard Phi­lip Love­craft y las con­vir­tió en los Mitos de Cthulhu. Para sis­te­ma­ti­zar todos los escri­tos que el “Soli­ta­rio de Pro­vi­dence” dejó tras de sí, se sir­vió tanto de sus men­gua­dos talen­tos lite­ra­rios como, espe­cial­mente, de su sello edi­to­rial Arkham House, que fundó junto a Donald Wan­drei en 1939. Si bien el fin ini­cial de aque­lla edi­to­rial fue la de reco­pi­lar toda la dis­persa obra love­craf­tiana, durante la ges­tión Der­leth– Wan­drei des­fi­la­ron por esta casa todos aque­llos auto­res que tenían algo que decir den­tro del género de horror.

Arkham House man­tiene toda­vía hoy esta polí­tica de antaño, publi­cando a pro­me­sas con­so­li­da­das (o con futuro) del Terror. En Nue­vos Cuen­tos de los Mitos de Cthulhu (Val­de­mar, 2011), publi­cado ori­gi­na­ria­mente en 1980 por esta edi­to­rial, Ram­sey Camp­bell (Liver­pool, 1945) se encargó de reunir, según declara en el pre­fa­cio del libro,  a “aque­llos auto­res (y obras) que esca­pa­ran de la con­ven­cio­na­li­dad en la que había caído el género en las últi­mas déca­das”. Camp­bell, ade­más de par­ti­ci­par en esta anto­lo­gía con un relato (del mon­tón), pre­senta el volu­men y a cada uno de los escri­to­res invo­lu­cra­dos en él. A pesar de que en la intro­duc­ción se pone a la defen­siva a la hora de tener que jus­ti­fi­car el libro, el bri­tá­nico logra expli­car­nos muy bien en ella las razo­nes por las cua­les Love­craft com­puso, más para sí que para otros, sus deli­rios cós­mico oní­ri­cos. “Un mero paso más en la bús­queda de la per­fec­ción for­mal, […] en los que trató de hacer creí­ble lo increí­ble”, escribe el antó­logo. Lee el resto de esta entrada →

Narrenturm, Andrzej Sapkowski: Un grito desesperado por la esperanza de una Europa humanista

febrero 3, 2012 en Fantasía

NarrenturmLa Europa del siglo XV se encon­traba en efer­ves­cen­cia y ten­sión. Desde el siglo XI las fuer­zas reli­gio­sas y polí­ti­cas venían cons­tru­yendo una cada vez más densa e intensa red de cola­bo­ra­cio­nes mutuas. La ten­den­cia era la de deter­mi­nar una estruc­tura social uni­ta­ria y homo­gé­nea alre­de­dor de un poder único, mani­fes­tado, en cada área del espa­cio social, a tra­vés de una legi­ti­mi­dad dis­tinta: El Rey repre­sen­ta­ría al poder polí­tico, y el Papa repre­sen­ta­ría a la auto­ri­dad reli­giosa. Por supuesto, la situa­ción de Dios en la cús­pide, y siendo el Papa su repre­sen­tante en la tie­rra, esta­ble­cía la cima jerár­quica en Roma, algo no com­par­tido por todos ni desde una pers­pec­tiva filosófico-moral, ni desde una pers­pec­tiva jurídico-política. Las luchas de poder esta­ban abier­tas y, en esta época, en su punto álgido.

En este tiempo fue cuando se ins­tauró la detur­pa­ción del sen­tido clá­sico de “here­jía”. De ori­gen griego, el tér­mino desig­naba a un grupo de per­so­nas cuya posi­ción filo­só­fica cons­ti­tuía un grupo, for­maba una corriente de opi­nión común o, en con­tex­tos ya más ins­ti­tu­cio­na­li­za­dos, creaba una escuela de pen­sa­miento. Sin embargo, la nece­si­tada uni­dad y uni­for­mi­dad de la auto­ri­dad papal, impres­cin­di­ble para refor­zar su legi­ti­mi­dad en tiem­pos de debate y com­bate, puso en mar­cha necios y efi­ca­ces meca­nis­mos pro­pa­gan­dís­ti­cos de des­pres­ti­gio. Así pues, la here­jía no sólo apor­taba enton­ces una forma dis­tinta y com­par­tida de pen­sar, sino que era un pen­sa­miento gra­voso y per­ju­di­cial, dañino y lesivo, puede incluso que dia­bó­lico y malé­fico. El único pen­sa­miento válido era aquel pro­ce­dente de Roma y vali­dado por su auto­ri­dad. Quién pen­sase dife­rente, o fuese sos­pe­choso de hacerlo, sería irre­me­dia­ble­mente con­de­nado a pade­cer tomento o a cono­cer la ira puri­fi­ca­dora del fuego. Antor­chas y piras enne­gre­cían Europa con asfi­xian­tes humo y ceniza. Lee el resto de esta entrada →

La superviviente, Paul Guillon: Sobrevivir a la nada

enero 27, 2012 en Cómic

La_SupervivienteAle­go­ría de un mundo vaciado, el pre­do­mi­nio abso­luto de la téc­nica sobre las mani­fes­ta­cio­nes de la vida coti­diana en nues­tros días pro­longa un sis­tema con­cep­tual que encuen­tra su fun­da­mento pro­gra­má­tico ya en 1909, cuando el Futu­rismo ita­liano pro­clamó sus pun­tos. Nada de polé­mico tenían las retó­ri­cas adver­ten­cias de aque­llos reac­cio­na­rios snobs que tanto revuelo cau­sa­ron (o fin­gie­ron cau­sar), y mucho de visio­na­rias, pro­po­niendo un sis­tema (y los cubo­fu­tu­ris­tas rusos, y los vor­ti­cis­tas de Pound) de sig­nos vacia­dos de sig­ni­fi­ca­dos que cul­ti­va­ban el objeto en sí mismo, el objeto total, fun­da­cio­nal, abso­luto y sin valor con­tin­gente. Lo que fue aus­pi­ciado en tanto que retorno a un momento de significación-cero, tomó la forma de la reali­dad más actual, siendo el acto lo único válido res­pecto a las con­no­ta­cio­nes del pasado y, por tanto, inca­paz de pre­di­car el futuro.

Ese pre­sente total, que alcanzó su máxima expre­sión con el Fas­cismo de Benito Mus­so­lini, prac­tica una doc­trina de actua­li­dad cons­tante y simul­tá­nea, una doc­trina feno­me­no­ló­gica que seduce por su con­tun­dente apa­rien­cia esce­no­grá­fica y sim­bo­lismo; el fenó­meno alcanza en las pos­tri­me­rías del siglo XX/principios del XXI su expre­sión dra­má­tica con el impe­rio del diseño y la van­guar­dia tec­no­ló­gica, des­ma­te­ria­li­zando el mundo, insen­si­bi­li­zán­dolo al con­tro­lar las reac­cio­nes sen­so­ria­les (ape­nas hay tacto, salvo el habi­li­tado por las pro­pias máqui­nas; diseño por doquier, some­tiendo la fun­cio­na­li­dad al lujo, la adap­ta­bi­li­dad de las capa­ci­da­des huma­nas a la inno­va­ción gra­tuita) y anu­lando el espa­cio inter­me­dio entre el deseo y su subli­ma­ción, o entre el trauma y su des­en­ca­de­nante, como si el pro­yecto art– decó de la dig­ni­fi­ca­ción de las artes apli­ca­das hubiera lle­vado al extremo la carrera por la este­ti­za­ción bur­guesa que ya en su momento con­dujo hasta la Iª Gue­rra Mun­dial (no olvi­de­mos las cam­pa­ñas entu­sias­tas de aque­llos aman­tes de la téc­nica que vie­ron en la TorreEif­fel su faro cul­tual y se posi­cio­na­ron a favor de la inter­ven­ción bélica). Lee el resto de esta entrada →

Cristal embrujado, Diana Wynne Jones: Cristal quebrado

enero 13, 2012 en Fabulantes, Fantasía

Cristal_EmbrujadoCris­tal Embru­jado es la última novela publi­cada por Diana Wynne Jones antes de sucum­bir al cán­cer de pul­món que la apagó defi­ni­ti­va­mente el 26 de marzo de 2010. En cuanto relato cre­pus­cu­lar, es la sín­te­sis de las luces y las som­bras de la entera obra de quien fuera una de las gran­des damas, por nom­bre y esta­tus, de la fan­ta­sía británica.

Por­que Wynne Jones no fue sim­ple­mente una escri­tora de fan­ta­sía más: fue la dis­cí­pula y alumna de C. S. Lewis (Cró­ni­cas de Nar­nia) y de J. R. R. Tol­kien, a quie­nes llegó a cono­cer en Oxford. A lo largo de más de treinta años de carrera (ini­ciada for­mal­mente en 1977), publicó más de cua­renta nove­las y nume­ro­sas obras tea­tra­les. Entre su pro­duc­ción, cabría des­ta­car la pen­ta­lo­gía sobre Chres­to­manci, los diver­sos libros ambien­ta­dos en el mundo de Ingary, y Hex­wood (1993), la obra dedi­cada al amigo Neil Gai­man, que muchos han que­rido com­pa­rar con Bos­que Mitago de Robert Holds­tock. Curio­sa­mente, ha tenido que ser una pelí­cula la que la diera fama: el direc­tor japo­nés Hayao Miya­zaki, uno de los nom­bres pro­pios indis­cu­ti­bles del mundo de la ani­ma­ción, adaptó, con bas­tante sol­tura, su obra El cas­ti­llo ambu­lante en 2004. Los entu­sias­tas del filme pue­den pro­bar a bus­carle seme­jan­zas –que sólo radi­can en el sus­trato del mate­rial mane­jado– con el libro, dis­po­ni­ble en cas­te­llano gra­cias a la edi­to­rial Bere­nice (2008).

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